Cómo mejorar tu historial crediticio paso a paso

Cómo mejorar tu historial crediticio paso a paso

El historial crediticio es uno de esos aspectos de las finanzas personales que la mayoría de personas ignora completamente hasta que lo necesita. Y cuando lo necesita, generalmente en el momento más importante, al solicitar una hipoteca, al pedir un préstamo para un proyecto relevante o al intentar acceder a determinados productos financieros, descubre que años de decisiones financieras descuidadas han dejado una huella que no se borra de la noche a la mañana.

Lo que hace especialmente importante entender el historial crediticio es que su impacto va mucho más allá de si te aprueban o no un préstamo. Determina las condiciones en las que accedes al crédito: el tipo de interés que te ofrecen, el importe máximo que pueden prestarte y los productos financieros a los que tienes acceso. Un historial crediticio sólido puede ahorrarte decenas de miles de euros a lo largo de una vida en mejores condiciones en préstamos y en hipotecas. Un historial deficiente puede costarte exactamente esa cantidad o más en peores condiciones o en acceso denegado.

La buena noticia es que el historial crediticio no es inmutable. Se puede mejorar de forma sistemática con tiempo, con las acciones correctas y con la comprensión de cómo funciona el sistema.


Qué es el historial crediticio y quién lo gestiona

El historial crediticio es un registro de tu comportamiento como deudor a lo largo del tiempo. Incluye información sobre los créditos que has tenido y tienes actualmente, si los has pagado puntualmente o con retrasos, si has tenido impagos y si apareces en algún fichero de morosidad.

En España el sistema de información crediticia funciona de forma diferente al de países anglosajones como Estados Unidos o el Reino Unido donde existe una puntuación crediticia, el llamado credit score, que cada ciudadano puede consultar y que los bancos usan de forma estandarizada para tomar decisiones de crédito.

En España el equivalente más cercano es la Central de Información de Riesgos del Banco de España conocida como CIRBE. La CIRBE es una base de datos que recoge información sobre todos los préstamos, créditos, avales y garantías superiores a 1.000 euros que las entidades financieras tienen concedidos a sus clientes. No es un registro de solvencia con puntuación sino un registro de exposición crediticia que los bancos consultan para conocer el endeudamiento total de un solicitante.

Adicionalmente existen los ficheros de morosidad privados entre los que el más conocido en España es ASNEF aunque hay otros como RAI o Experian. Estos ficheros recogen información sobre impagos y deudas pendientes y son consultados por las entidades financieras antes de conceder cualquier producto de crédito. Aparecer en uno de estos ficheros es la forma más directa de ver rechazada una solicitud de crédito o de recibir condiciones muy desfavorables.


El primer paso: conocer tu situación actual

No puedes mejorar algo que no conoces. El primer paso para mejorar el historial crediticio es saber exactamente cuál es tu situación actual.

Para consultar la CIRBE puedes solicitarlo de forma gratuita directamente al Banco de España a través de su sede electrónica con certificado digital o DNI electrónico. El informe que recibirás muestra todos los riesgos que las entidades financieras tienen declarados a tu nombre incluyendo el importe de cada operación, la entidad que la tiene declarada y si está al día o en situación de impago.

Para consultar si apareces en ficheros de morosidad como ASNEF puedes solicitarlo directamente a Equifax, la empresa que gestiona ASNEF en España, de forma gratuita una vez al año. Si apareces en el fichero el informe indicará quién te incluyó, por qué importe y en qué fecha.

Revisar estos registros puede revelar sorpresas. Inclusiones en ficheros de morosidad por deudas que creías saldadas, errores en los datos declarados por entidades financieras o deudas antiguas que desconocías. Detectar estos problemas es el punto de partida para resolverlos.


Cómo salir de los ficheros de morosidad

Si apareces en ASNEF u otro fichero de morosidad la prioridad absoluta es resolver esa situación porque mientras estés incluido el acceso al crédito en condiciones razonables es prácticamente imposible.

La vía más directa es pagar la deuda que motivó la inclusión. Una vez pagada tienes derecho a solicitar a la entidad acreedora que comunique la cancelación al fichero de morosidad. La entidad tiene la obligación legal de hacerlo en un plazo razonable. Si no lo hace puedes reclamar directamente a la empresa gestora del fichero aportando el justificante de pago.

Si la deuda es antigua hay que tener en cuenta el plazo de prescripción. En España las deudas prescriben a los cinco años para la mayoría de deudas civiles y mercantiles. Una vez prescrita la deuda el acreedor no puede reclamártela legalmente y tu derecho a que se elimine del fichero de morosidad es más sólido. Aunque la prescripción no elimina automáticamente la inclusión en el fichero puedes reclamar su cancelación alegando la prescripción.

Si la inclusión en el fichero es incorrecta, por un error en los datos o por una deuda que ya estaba pagada cuando se produjo la inclusión, puedes ejercer tu derecho de rectificación directamente ante la empresa gestora del fichero aportando la documentación que acredite el error. La Agencia Española de Protección de Datos tiene competencia para intervenir si la empresa gestora no atiende tu reclamación en el plazo establecido.


Construir un historial positivo desde cero o desde una situación deteriorada

Una vez resueltos los problemas negativos o si partes de cero sin historial el objetivo es construir un registro de comportamiento crediticio positivo que las entidades puedan consultar y que transmita solvencia y fiabilidad.

El principio fundamental es simple pero requiere tiempo: pagar todas tus obligaciones financieras puntualmente sin excepción. Esto incluye no solo los préstamos y las tarjetas de crédito sino también los suministros domiciliados, el alquiler, las cuotas de servicios y cualquier otro compromiso de pago periódico. Cada pago puntual añade un dato positivo a tu comportamiento financiero. Cada retraso o impago hace lo contrario.

Usar una tarjeta de crédito de forma responsable es una de las herramientas más efectivas para construir historial crediticio porque genera actividad crediticia periódica visible. La clave es usarla con regularidad para gastos que ya tenías presupuestados y pagar el saldo completo cada mes sin falta. Eso demuestra que tienes acceso al crédito, que lo usas y que lo gestionas correctamente.

Para quien no puede acceder a una tarjeta de crédito estándar por falta de historial o por historial deteriorado existen las tarjetas de crédito aseguradas o prepago con función de crédito que requieren un depósito previo como garantía. Aunque son menos habituales en España que en el mercado anglosajón algunas entidades las ofrecen como primer paso para quienes están construyendo historial desde cero.

Mantener cuentas bancarias activas y en buen estado también contribuye positivamente aunque de forma más indirecta. Una cuenta corriente sin descubiertos, con movimientos regulares y con domiciliaciones activas transmite estabilidad financiera a las entidades que consultan tu situación.


El nivel de endeudamiento y su impacto en el perfil crediticio

El ratio de utilización del crédito disponible es uno de los factores que más influye en la percepción de solvencia crediticia aunque en el sistema español no se mide de forma tan explícita como en el anglosajón. La idea es que usar una parte pequeña del crédito disponible transmite más solvencia que tenerlo casi al límite.

Si tienes una tarjeta de crédito con un límite de 3.000 euros y habitualmente tienes un saldo pendiente de 2.700 euros estás usando el 90 por ciento de tu crédito disponible, lo que es una señal de dependencia del crédito que preocupa a los bancos. Si el saldo habitual es de 300 euros estás usando solo el 10 por ciento, lo que transmite que usas el crédito como herramienta de gestión y no como fuente de financiación necesaria.

Mantener el nivel de endeudamiento total por debajo del 35 o el 40 por ciento de los ingresos netos mensuales es el umbral que la mayoría de entidades considera saludable. Por encima de ese nivel el acceso a nuevo crédito se complica y las condiciones empeoran.


La importancia de la estabilidad en la mejora del historial

Los bancos valoran la estabilidad como señal de menor riesgo. Estabilidad laboral, estabilidad de residencia y estabilidad en las relaciones bancarias son factores que aunque no siempre se hacen explícitos influyen en la percepción de solvencia.

Cambiar frecuentemente de banco, abrir y cerrar productos financieros con regularidad o tener muchas solicitudes de crédito en un periodo corto de tiempo son señales que pueden interpretarse negativamente. Las solicitudes de crédito quedan registradas en los sistemas de información crediticia y un número elevado de solicitudes en poco tiempo puede interpretarse como una señal de dificultades financieras o de búsqueda desesperada de financiación.

Por eso conviene espaciar las solicitudes de crédito, no solicitarlo en más entidades de las necesarias en el proceso de comparación y evitar abrir nuevos productos de crédito cuando no son necesarios.


El tiempo: el factor que no se puede sustituir

Una de las realidades más importantes sobre el historial crediticio es que su mejora lleva tiempo. No hay atajos reales ni soluciones milagrosas que lo reparen de un día para otro a pesar de lo que afirman algunas empresas que cobran por supuestamente mejorar el historial crediticio de sus clientes.

Las empresas que prometen reparar el historial crediticio de forma rápida o borrar información negativa legítima son en la mayoría de los casos fraudulentas o simplemente inefectivas. La información negativa legítima en los ficheros de morosidad se mantiene durante el tiempo establecido por la normativa. Lo que sí se puede hacer es eliminar la información incorrecta o prescrita a través de los mecanismos legales que ya hemos descrito.

Lo que sí funciona pero requiere tiempo es la construcción sistemática de un historial positivo mediante pagos puntuales y un uso responsable del crédito disponible. Con disciplina y constancia en el plazo de uno a tres años es posible mejorar significativamente la percepción de solvencia que las entidades tienen de un perfil que partía de una situación deteriorada.


Cómo preparar el perfil crediticio antes de una solicitud importante

Si sabes que en el próximo año o dos vas a necesitar financiación importante como una hipoteca o un préstamo de importe elevado hay acciones concretas que puedes tomar con antelación para maximizar las posibilidades de conseguir las mejores condiciones.

Lo primero es revisar tu situación en la CIRBE y en los ficheros de morosidad para identificar y resolver cualquier problema existente antes de que la entidad lo encuentre en su propia consulta.

Lo segundo es reducir el nivel de endeudamiento existente en la medida de lo posible. Liquidar deudas pequeñas antes de solicitar la nueva financiación mejora el ratio de endeudamiento y libera margen para la nueva cuota.

Lo tercero es evitar solicitar nuevos productos de crédito en los seis o doce meses anteriores a la solicitud importante para que no haya solicitudes recientes que generen preocupación.

Lo cuarto es mantener un nivel de ingresos documentado y estable en los meses previos porque los bancos van a revisar los últimos extractos bancarios y las últimas nóminas o declaraciones de la renta para evaluar la capacidad de pago.

Lo quinto es calcular de forma realista cuánto crédito puedes permitirte en función de tus ingresos y presentar una solicitud coherente con esa capacidad en vez de pedir el máximo posible y arriesgarte a una denegación que queda registrada.


El historial crediticio no es una sentencia permanente. Es un registro dinámico que refleja el comportamiento financiero a lo largo del tiempo y que responde a los cambios en ese comportamiento con el tiempo suficiente. La paciencia, la consistencia en el pago puntual de todas las obligaciones y un nivel de endeudamiento razonable son las tres variables que más determinan la mejora de ese historial.

Quien entiende cómo funciona el sistema y actúa en consecuencia tiene una ventaja real en el acceso al crédito que se traduce en condiciones mejores, en menores costes financieros a lo largo de la vida y en mayor capacidad para tomar las decisiones financieras importantes cuando llega el momento.

¿Continuamos con el bloque de hipotecas? El artículo sobre hipoteca fija versus variable es uno de los que más RPM genera en toda la lista. Dime y seguimos.


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